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topares, topares

actealmilitaresRecibo correo de una periodista mexicana, hablándome del derecho a saber. Topares lo he visto muchas veces por aquí, sin militares franquistas pero con el ejercicio político violatorio a nuestra constitución y nuestros derechos fudamentales…” Les invito a que lean la carta completa.
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todos a una

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Topares en fiestas (Foto: Rufino Sánchez)

Los proyectos para que esta aldea salga del olvido ya están en las carpetas oficiales. Si estas líneas sirven para agilizarlos, será la primera vez que el anuncio de las fiestas trae carretera, agua, médico y teléfono a un pueblo. Así terminaba mi pregón en las fiestas de Topares, hace 35 años. Acababa de hacer ‘Anticrónica de un pueblo‘: un modesto documental en súper 8 mm, prohibido por la censura franquista, que llegó a simbolizar la lucha por la libertad de expresión en aquella dictadura. Topares está hoy en fiestas con carretera y calles asfaltadas, teléfono, agua corriente y electricidad en las casas. Los topareños consiguieron lo que necesitaban (tenían derecho) porque fueron como en Fuenteovejuna: todos a una. [más]

memoria histórica

[blip.tv ?posts_id=1827189&dest=-1]No me gusta que me digan cuando puedo recordar las lecciones de la Historia y cuando tengo que olvidarme de lo que pasó. No creo que debamos comenzar a remover los huesos de nuestros muertos, pero sin ser capaces de enfrentarnos a nuestro pasado, aunque nos produzca repugnancia, nunca estaremos preparados a para vivir el presente. [más]


topareños, os están mirando

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Topares, la procesión de agosto con la Virgen de la Nieves (Foto: Rufino Sánchez)

Forasteras y forasteros, mis queridos topareños, amigas y amigos.

Es un honor para mí abrir este año las fiestas en honor de la Virgen de las Nieves, unas nieves andaluzas que cuando caen acaban en el Atlántico después de recorrer toda Andalucía, de Este a Oeste, llevadas por el río Guadalquivir.

Topares siempre ha sido un pueblo rico, aunque estuviera tan olvidado que parecía que no existiera. Los que mandaban (fuera) no se preocupaban de que existiera; mientras vosotros, los de dentro, no os dábais cuenta de vuestro poder.

En eso llegó una mujer valiente, una abuela aguerrida: María Serrano, doña María. Y doña María le escribió una carta a Franco. Para que os pusieran una carretera, para que os llevaran el agua a vuestras casas, para que las calles no estuvieran a oscuras y para que vuestros niños no tuvieran que irse (todavía niños) a estudiar fuera.

Topares existe porque, juntos, los topareños lo inventaron.

Antes de hacer periodismo fuí profesor de básica, maestro escuela en Topares antes de que Franco muriera. Topares era entonces una aldea perdida y olvidada de dos centenares de vecinos, pero que vibraba de calor humano y ganas de vivir. Aquellos dos fríos inviernos que pasé en Topares como maestro se me quedaron marcados. Luego pude comprobar que yo también dejé huellas aquí. Ésto es lo que me escribía, no hace mucho, un alumno mío de aquella clase de grandes y pequeños (mezclados) que me tocó enseñar.

Cuando te veía dar las noticias en Alemania, en Bruselas o en cualquier otro país, imaginaba cómo habías conseguido pasar de maestro de escuela de un pueblo, con máquina de fotos en ristre, a corresponsal de televisión en los lugares mas insospechados. (…)

Aquel alumno mío de Topares que hoy está escuchando, entre vosotros, reconocía que aprendió en aquella escuela destartalada y sin medios, la importancia del “esfuerzo para conseguir lo que te propones, del sacrificio para llegar, de la libertad con la que tienes que hacerlo, de la confianza en uno mismo.”

Mis queridos alumnos, mis queridos topareños: yo también os he llevado como referencia en estos años de corresponsal. En Berlín y en Nueva York; en Rabat o en Bruselas; en Beyrut, San Salvador o Puerto Príncipe, capital de uno de los países más pobres del planeta, con la gente luchando por sobrevivir, enfrentándose a las injusticias y al olvido de los poderosos. Como vosotros.

Una película que hicimos juntos, Anticrónica de un pueblo (Topares, 1975), sirvió para demostrar a España entera que existíais y que teníais futuro. Ahora sois una aldea global, con ayuda de internet.

Esta tarde estamos aprendiendo en este patio del colegio una lección de la Historia, de nuestra historia. Y me estoy acordando de gente como vosotros, muy lejos de aquí, que también reclaman sus derechos: el derecho a saber, el derecho a ser libre. Desde Topares me estoy acordando de México mientras ellos, allí, también han sabido de vosotros, de la anticrónica.

Desde el otro lado del charco, os están mirando. Topareños: no os calléis. Reclamad lo que os corresponde, no perdonéis nunca lo que os deben.

Nuestra película fue confiscada por la Guardia Civil, cuando la estábamos viendo juntos en el salón parroquial. Topares se convirtió ese día en Fuenteovejuna, todos a una, consiguiendo que el cabo no se llevara la anticrónica ni al maestro esposado por decir que no podíamos creernos lo que contaba la televisión.

Termino con la misma frase del pregón que yo mismo eché hace 35 en las fiestas de San Isidro, que nunca antes habían llevado pregón. Era mayo de 1975… y Franco vivía aún:

Los proyectos para que esta aldea salga del olvido ya están en las carpetas oficiales. Si estas líneas sirven para agilizarlos, será la primera vezque el anuncio de las fiestas trae carretera, agua, médico y teléfono a un pueblo.


(Pregón de José-María Siles en las fiestas de Topares, agosto de 2009)

(des)memoria histórica

franco_timeNací bajo el franquismo y en la escuela no me enseñaron lo que era la democracia: para un adolescente, vivir en una dictadura significaba entonces salir al extranjero y que te miraran como un apestado las chicas que más me gustaban, porque eras español, ergo… ¡franquista!

Así me enteré siendo un chaval (pero en el extranjero) que ser comunista, o socialista, no significaba tener rabo y cuernos, perilla y capa de satén rojo. Luego, ya estudiante de periodismo, se nos murió el dictador en la cama, y haciendo yo prácticas en el ‘Diario de Barcelona’ con Margarita Rivière en el suplemento dominical, otro loco y yo (el otro loco era José-María Brunet, hoy corresponsal de ‘La Vanguardia’ en el Congreso) nos fuímos a París con mi Seat 127 un fin de semana a entrevistar al líder del PCE, Santiago Carrillo: Satanás en personas para los franquistas. Eso ocurría antes de que Carrillo volviera clandestinamente a España disfrazado y con peluca. Sigue leyendo

franco vivía aún

topares1Este fin de semana me voy a pasar frío a Topares… pero no lo voy a notar. Topares no solamente fue mi comienzo como periodista y como realizador/director; Topares fue mucho más. Yo era entonces un imberbe maestro en una aldea del municipio de Vélez-Blanco de unas decenas de habitantes, cerca de la cueva de los Letreros. Allí apareció el indalo almeriense y allí, se ha escrito, tiene una de sus fuentes el río grande: Al-wadi al-Kabir. Sin embargo, en Topares vivíamos sin agua… sin luz, sin teléfono y para llegar (‘echa pan y no te pares’) ni siquiera había carretera.

Una tarde de noviembre de 1975, con el transistor puesto, nos enteramos en Topares de que el caudillo se estaba muriendo… en la cama. Sigue leyendo