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abraham obama

obama-lincoln-lk0605d1Lincoln era blanco, pero hizo suya la causa de los negros. Obama es negro, pero ha hecho campaña como un blanco. Ahora, en el momento de su investidura como el presidente nº 44 de los Estados Unidos, Barack Obama ha escogido a Abraham Lincoln como su referencia histórica. ¿Va a tener él complejos de ser lo que es? Llegamos a pensar que los tenía cuando estaba en plena campaña electoral, pero entonces habría sido difícil y arriesgado aparecer como líder de los negros: por mucho consenso que provoque ahora, no habría gagado las elecciones. ¡Para nada! Ahora, de elegir a Lincoln y convertirse en líder negro va un abismo: no es eso, claro que no. Sigue leyendo

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los 20 fueron 26

familien1Sin ánimo de ofender a tantos sesudos analistas, y con la gente con el miedo en el cuerpo por la recesión de caballo que nos ha caído encima, me he puesto a plantear una pregunta a los que tengo cerca: mi familia, mis amigos, mis coleguis periodistas, el taxista que me lleva al aeropuerto, el del DHL que me trae un paquete, el asesor financiero, mis becarios…

¿Puede la reunión del G-20 contribuir a resolver la crisis financiera mundial?

A ver si nos aclaramos en este galimatías. El G-20, entre otras cosas, es el grupo de países reunidos a invitación de George W. Bush este fin de semana en Washington para refundar el sistema financiero mundial, según nos cuentan desde hace semanas, convencidos. Europa acude esperando tener fuerza para cambiar las instituciones finacieras: FMI, Banco Mundial y Organización Mundial de Comercio. EEUU pide paciencia, porque a la crisis todavía le queda recorrido y lo último que podemos hacer es recurrir al protecionismo, barriendo para casa.

No sé si lo hemos explicado bien. Me parece que no, pendientes como estamos de la silla donde se bush_zpsienta Zapatero. Pues aunque no acabe de enterarse uno con el galimatías de cifras, a la reunión asisten los países más ricos y los menos ricos: los llamados países en vías de desarrollo. Unos y otros quieren hacer algo, aunque no acaben de saber qué. Los ‘en desarrollo’ quieren más intervención del Estado en la regulación de los mercados, los grandes no lo ven tan claro. Todos dan su apoyo a las medidas anti-crisis puestas en marcha, aunque a Obama le parezca poco.

El resultado de mi encuesta es que no lo tenemos para nada claro: un tercio contesta que sí, que la cumbre de Washington servirá para ‘diseñar una nueva arquitectura financiera mundial’; otro tercio, que ná de ná: que ‘pa qué’. Y el resto de la gente… ni sabe, ni quiere saber.

Con resultados tan concluyentes en la mano, he decidido hoy tempranito, antes de que se me líe el día, mirar con ojos de ciudadano normal, no de periodista, algunas noticias que tengo encima de mi mesa sin decidirme desde anoche a darles el carpetazo.

El Banco Central Europeo, leo en un teletipo de EFE, considera que el euro ha evitado efectos adversos de la crisis. ¡Menos mal! El euro, que tanto hizo sufrir a nuestras economías domésticas, con el fracaso del ‘redondeo’, diseñado en Bruselas por Pedro Solbes; el euro nos ha evitado el diluvio universal. Aunque, hablando de ‘lluvias’, no tiene pinta de escampar.

solanaSuspiro profundamente, le pego un buen sorbo al café y me topo con una frase de Javier Solana. Y eso, señores, son palabras mayores. El alto representante para la Política Exterior y la Seguridad Común de la UE considera imprescindible e inevitable (cuidado: ‘imprescindible e inevitable’) dar entrada en las instituciones de gobierno mundial a los países emergentes, ‘ante lo rápido que se mueve el poder en el mundo de Occidente a Oriente’. Se lo juro: así de claro, don Javier, no se lo había oído decir a usted, nunca. Lo que no nos ha aclarado, se lo preguntaré cuando lo vea, es si no nos convendría ahora dejar que Turquía entre en la UE, porque los turcos mandarían algo en ese gobierno financiero mundial, con el petrodólar como nueva divisa de referencia y el FMI y el Banco Mundial con sede en los emiratos.

Termino con nuestro ‘ami français’, el banquero Trichet: que no sé si será amigo, pero que a la gente de la trichetcalle, con decirle que es banquero, ya no hace falta que ni le hagamos ni la pregunta de la encuesta, porque te dejan con la palabra en la boca mientras te lanzan el ns/nc. Pues don Jean-Claude se descolgaba así: “El BCE prevé que las turbulencias financieras debiliten la demanda.” Turbo… ¿qué? Vamos a ver. Lo menos que podemos pedirle, a los señores de la política, es que estén a la altura de las circunstancias y tengan el valor de llamar ‘al pan pan, y al vino vino.’

El mensajero nos dejaba su mensaje al preguntarle por la reunión de Washington:

Monsieur, ¿van a devolverme esos señores los 40.000 euros que he perdido con Fortis?

obama

¿Le compraría usted un coche a este hombre? Es la retórica pregunta que planteaba “The Economist” en septiembre de 1998 a sus lectores. Pero entonces la portada la ocupaba un alemán, candidato a la cancillería. El socialdemóctrata Gerhard Schröder, para dolor de nuestros agudos colegas del semanario neoliberal británico, le arrebató el poder en esas elecciones al democristiano Helmut (Josef Michael) Kohl, que llevaba 16 años sentado en la poltrona. Ahora “The Economist”, hastiado de la falta de liderazgo mundial de George W. Bush, grita a los cuatro vientos que ya toca, que es hora de cambiar de aires.

Obama tiene todas las papeletas para ganar, si no se las roban como a Gore, hace ocho años. Es decir, que estamos a punto de asistir a un momento histórico, como tanto nos gusta decir a los periodistas. Así se lo escuché decir anoche a un ‘colegui’, en directo:

Por primera vez en la historia, un político negro y bien educado será el próximo inquilino de la Casa Blanca.

Yo me voy a alegrar: no porque sea negro y educado, sino por todo lo que Obama representa. En primer lugar, se haría justicia con los demócratas, que ganaron por más de 200.000 votos en el año 2000 y que habrían estado gobernando estas dos décadas si Al Gore, tan blando él, hubiera seguido contando ‘butterfly ballots’ en Florida. No me gusta hacer política-ficción, pero me imagino mal una ‘foto de las Azores’ con Gore y Aznar. Obama ha aparecido por Florida, donde los jubilados blancos lo quieren un poco menos, con los Clinton: es todo un signo de que las cosas deben ir pero que muy bien para el senador de Illinois.

Estados Unidos vive uno de los momentos más bajos de su historia después los dos mandatos del hijo de Bush, bajo la sombra de los amigos (y de los negocios) del padre de Bush. MacCain es un buen chaval (?), pero ‘América’ necesita curarse las heridas de la ‘saga tejana’ de estos GB: dos guerras estúpidas, que han dejado vacía la caja, y pérdida de liderazgo y de influencia en el mundo. Los norteamericanos quieren alguien que les gobierne y les saque de la crisis después de los últimos cuatro años regidos por un ‘pato cojo’ (no es un insulto, que decir eso es políticamente correcto allí). Porque desde que fue reelegido, Bush ha sido un cadáver político.

Dicen las encuestan y las ‘exit polls’, que la mayoría de los norteamericanos que han votado parece que prefieren a Obama. ¿Por Obama o contra MacCain? Porque Obama, es verdad, no acababa de cuajar. A pesar del tipazo, del ‘glamour’ todos hemos visto de qué pie cojeba Obama. Tranquilos. ¡No hay nada como el poder para dar carisma! Ya verán cuando se le temple más la voz y sea ‘Mr. Presidente of the United States’. Esperando ese momento, parece que la participación será mucho más importante de lo normal, y eso favorecería a los demócratas. Aunque está por ver si los jóvenes acuden masivamente a las urnas, lo que daría una mayoría aplastante a Barack Obama.

MacCain y Obama se han hecho su autorretrato: el primero se ve como un ‘experienced warrior’, el segundo como un ‘cerebral advocate of pacient diplomatie’. No está mal. A ver lo que hacen luego. Yo no soy ‘Le Monde’ ni el ‘NYT’, pero también me puedo permitir en estos tiempos de democracia electrónica, hacer mi apuesta, ‘my choice’ en favor de uno o de otro. Me gustaría hacerlo como ‘The Economist’: con ironía, aunque sin retórica. Pero antes tengo que repasarme, con ustedes si quieren, lo que nos ofrece uno y otro.

Empiezo por la economía, que parece lo más prioritario ahora. Estados Unidos (y todos nosotros detrás) sufre las consecuencias de varias décadas de políticas económicas demasiado centradas en la reducción de impuestos, en el ‘hands off’ de la Administración de los destinos del sistema financiero, en la desregularización. Todos esos males ni son diagnosticados por el candidato republicano ni le vemos con intención de atajar sus consecuencias: MacCain lo único que ofrece, como remedio al derrumbe económico, es seguir reduciendo impuestos. Desde luego, como siga bajando el crecimiento, habrá desde luego muchos menos impuestos que recaudar. Obama lo ve de otra forma, tal vez más keynesiano incluso a la hora de planetar el gasto público. El líder demócrata quiere reformar el sistema de impuestos para hacerlo más justo y que paguen más (de lo que pagaban con Bush) lo que más tienen. Las clases medias serían las grandes beneficiadas.

¿Que harían uno y otro con Iraq y Afganistán? El único que habla de un plan para irse de Iraq, aunque no sea inmeditamente, nada más ganar las elecciones como hizo Zapatero, es Obama. Pero ninguno de los dos cerraría el capítulo afgano sin terminar antes con el problema talibán: o sea, que tenemos Afganistán para rato: eso a los españoles nos afecta por nuestros compromisos en la OTAN. ¿Qué harán en Irán: niunguno acepta que Teherán siga con su programa nuclear, pero no está claro qué proponen. O sea, que ahí: a esperarse cualquier cosa. Para terminar, ahora viene lo bueno y vamos a hacer un esfuerzo para creérnoslo: tanto Obama como MacCain dicen que van a cerrar Guantánamo. A ver qué se inventan luego.

Estados Unidos, tradicionalmente una sociedad abierta y tolerante, aunque violenta desde los tiempos del ‘far west’, está en crisis. Tras los ataques terroristas del 11/9 (qué curioso juego de espejos con otra fecha histórica que se acerca: el 9/11), el balance de su enroque autista no es positivo ni para los neocons:(con=idiota, en francés: pura coincidencia, querido Watson). Los norteamericanos tienen que encontrar una referencia para superar su crisis de identidad y de liderazgo. En Europa los queremos y los necesitamos. Aunque nos separen tantas cosas, nos interesa estar con ellos: juntos, que no revueltos.

Dicho todo lo cual, y llegados hasta aquí: ¿me escucha alguien? Pues para que nuestros amigos norteamericanos recuperen sus señas de identidad, y no corramos más zozobras innecesarios por la arrogancia y el unilateralismo: hay que desear que gane Obama.

back into the future

ZP was optimistic in Brussels. He explained why:


It is true, José-María, that the markets are going wrong, but my advice is to have a look at the Euribor: then you will see that the financial system is starting to get better.

I would like to believe in what my President says, but I am not so sure if he is right. We will see. Zapatero’s assistants suggest him to better focus on the public expense, just the way Roosevelt did when the Great Depression: spending money is what we need, and Spain is a good example:


 

These are not days for reducing expenses, frankly: we have to push just until the economy of innovation arrives.

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For this reason, Rodríguez Zapatero’s government has already informed that no one should expect such reduction. ZP has even promised that there will be more money for R+D+I, infraestructures and education. A really dary program of the socialist government to put into practice. Anyhow, we still do not know if Spain will be accepted in the new international financial system.

 

Seen how president Bush has ignored Spain as a potential guest for the financial summit that will take place next 15th November, everybody’s mood is just as the Stock Exchange’s: lower impossible. Unless president Sarkozy comes to let us France’s place, as he has already declared. This gesture would be historic, I can even picture it: Spain representing France in Washington, while France represents the European Union. Nothing better than approaching problems with a bit of imagination.

 

 

vale, presidente

ZP estaba optimista en bruselas, y nos dijo por qué:

Es verdad José-María que los mercados están yendo mal, pero mi consejo es que mires el euribor: ahí puedes ver que el sistema bancario ha empezado a recomponerse.

A mí me interesa creerme lo que dice nuestro presidente, pero de ahí a que tenga razón… Iremos viendo. Lo que le aconsejan a Zapatero sus asesores es que venda gasto público, como hizo FDR en la gran depresión: hay que gastar, y el Estado va a dar ejemplo en España:

No son tiempos para reducir el gasto, de verdad: tenemos que empujar hasta que venga la economía de la innovación.

Por eso el Gobierno de Rodríguez Zapatero alerta de que nadie debe esperar una reducción de los gastos sociales. Promete  ZP que habrá también más dinero para I+D+i, para infraestructuras y para educación. Todo un programa en el que el Gobierno socialista arriesga. A todo ésto, todavía no sabemos si España será aceptada en la refundación del sistema financiero internacional.

Después de que Gordon Brown nos pasara la zanahoria por delante de las narices, si el presidente Bush (que de amigo, nada)  pasa de España para la cumbre financiera del 15 de noviembre, vemos al personal con la moral por donde anda la Bolsa: por los suelos. Claro que siempre puede venir el presidente Sarkozy, como dice, a cedernos el puesto Francia en la refundación del sistema capitalista. Lo cual tendría categoría de histórico y hasta de sublime: España representando a Francia en Washington mientras Francia, eso sí, representa a la Unión Europea. No hay nada como echarle imaginación a los problemas.