archivo | 18/11/2008

los grises

Esta imagen histórica es de Jordí Socías  y fue hecha en febrero de 1976, en Barcelona. Detrás de la foto (haz clic) hay un vídeo con una entrevista de Mara Torres a Raimon, en La 2 de TVE, donde podemos también ver las imágenes de policías nacionales (los grises) apaleando brutalmente a manifestantes de Barcelona que pedían “llibertat, amnistia i estatut d’automia” convocados por la Asamblea de Catalunya unos meses después de la muerte de Franco.

A mí también me reservaron, ese día, una buena ración de palos… y el final de mi sueño de camarógrafo. Después de que me rompieran la arriflex prestada y le robaran la cámara de fotos a mi compañero de “Equipo Dos”, me dediqué por unos años al periodismo escrito, a aprender el oficio en el Diario de Barcelona mientras estuviera Ciencias de la Inform,ación en Bellaterra.

Es que a mí me pasa lo contrario que a Pérez Reverte: que si hay un fregao y estoy cubriéndolo, seguro que me caen todos los palos… Cuando años más tarde me explicaba mi amigo Arturo, en Torrespaña, la teoría del ‘territorio comanche’ me di cuenta lo gilipollas que había sido yo en aquella primera gran manifestación tras la muerte de Franco… porque en vez de correr, como corrían todos, yo seguí allí plantao rodando a los de la porra y, además, con un jersey rojo.

Yo venía de teorizar sobre cine, bajo la dictadura, todavía en los veinte. Pero no nos gustaba gustaba la teoría; ni siquiera la progre, la  revolucionaria que decíamos: la de un libro es un arma, una cámara es un arma… y demás parafernalia con la que se nos llenaba la boca.

Luego he leído tesis doctorales sobre la época y, claro: nos tratan como guerrilleros con el machete de 16 mm: los maquis del audiovisual… Todo mentira, claro. A mí me detuvieron los grises, en Barcelona, junto a un centenar de personas (estudiantes universitarios la mayoría) en una manifestación en la que se pedía “Llibertad, amnistía, estatut d’autonomía”.

Estaba rodando con una arriflex de 16 mm que me habían dejado los de la Asamblea de Cataluña, que luego supimos que como casi todo en la calle, controlaba el PSUC… Pero fueron tiempos maravillosos en los que pensábamos que la democracia era la panacea universal, que iba a resolver hasta nuestros problemas de acné. Fueron los tiempos de la ilusión, de los besos en la calle con desconocidas ‘revolucionarias’ (como tú) y del delirio de las velas en estadios a tope con Luis Llach… y L’Estaca, lo mismo Raimon y ‘Al Vent’. Franco, no lo olvidemos, acababa de morir.

En fin, que yo estaba donde había que estar, pero que nadie tenga la tentación de calificarme de luchador anti-franquista, por favor; porque me da la risa. ¡Pero si éramos unos críos!

Claro que no queríamos dictaduras, claro que la palabra ‘libertad’ nos sonaba muy bien, pero no conocíamos nada más que lo que teníamos… y todavía no se había muerto Franco, pero ya leíamos libros prohibidos y nos íbamos a Perpiñán a ver ‘El último tango en París’. Lo que pretendo decir es que no arriesgamos el pellejo, ni mucho menos (ninguno de nosotros) para hacer nuestras peliculitas ni nuestras obras de teatro-protesta… pero es verdad que no nos gustaba lo de la censura, ni lo de las los tres tercios de las Cortes, ni lo del sindicato vertical que, entonces, no sabíamos muy bien por qué se llamaba vertical aunque sí supiéramos que eran unos chupatintas babosos.

Pero antes de llegar a todo eso, yo sabía que me tenía que preparar para dar el salto. Era maestro de escuela en un pueblo perdido en las sierras del norte de Almería, donde tenían sus cuevas los hombres del indalo y donde siempre ha nacido el Guadalquivir, aunque nadie se lo tome en serio. Me preparaba, sin saberlo, para otras trincheras haciendo mi primer docu con una súper-8… y teorizando con mi amigo Fernando Pérez (Equipo Dos), para desengrasar.

Y en eso llegaron los verdes… 

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mcluhan no tiene razón

esto es un diario 

controltv

Quiero decir, que ésto es un periódico. En la Autónoma de Bellaterra (Barcelona), donde estudié yo periodismo, aprendimos que el medio es el mensaje. Lo decia el filósofo candiense Herbert Marshall McLuhan (1911-1980), uno de uno de los grandes visionarios de la sociedad de la información.

Ahora lo entiendo. Desde que ha salido [a] news (un poco limitadilla, de momento)  me veo obligado de volver a la redacción, como un currito más y con el traje de bombero-periodista. Pierde cuidado, no me voy a enrollar con la deflación que se nos viene encima. elalmeria1Porque escuchando al comisario Almunia me doy cuenta de que debe ser todavía más peligrosa que otros cocos con los que nos asustaban antes de la crisis.

Como no quiero hablar de nada sesudo, que se me pone mal el cuerpo por la mañana, me he buscado una foto del Almería y ¡hala!: carretera y manta. Viva er Almería manque pierda, que es el equipo de mi pueblo y, además, la revelación en la liga española de este año.

Cuando Alfredo Urdaci, director de Informativos en TVE con el PP, me envió a Bruselas desde Nueva York para apagar no-sé-qué fuego, nunca podía imaginarme yo que acabaría en este fregao de la agencia de corresponsales: tan bonita, tan tierna, tan yogurcín… pero tan difícil de entender, por lo visto.

Mira que le hemos dado vueltas para contarlo: del derecho y del revés, por aquí y por allá. Que si las 5W, como todavía cuentan en la facultad de periodismo; que si los blogs, que si el boca a boca: nada, que no lo entiende la gente. Bueno, la gente, sí. Quienes no lo entienden son nuestros compañeros de profesión.

“Oye, que me ha llegado tu comunicado de prensa”, me decía ayer al teléfono un corresponsal en Bruselas a quien le acababa de enviar un correo con el nacimiento de la criatura. Qué comunicado de prensa ni qué narices: lo que yo decía en mi mensaje es que www.anews.eu está ya online. Punto pelota.

Termino ya, contento: he conseguido que el medio no me impida ver el bosque. McLuhan no siempre tiene razón.