archivo | 09/11/2008

e pur si muove!

screenmerkel Necesitamos despegar. Saldremos, estamos a punto: no podemos seguir calentando motores, que se nos queman. 😀

Pero antes hay que resolver el problema de los servidores. Seguimos, que no cunda el pánico.

En todo caso, lo decimos una vez más: no somos una agencia de noticias, ni tampoco una productora: ¡somos corresponsales! Nuestro portal (sencillo, directo, claro) aspira a sumar, no a restar: cabemos todos, somos corresponsales. Nos asomamos al mundo para informar, para comunicar. Con herramientas nuevas, que nos permiten llegar más lejos, y ser más cercanos. Pero no abandonamos nuestras cámaras (que ahora son de HD) y nuestros micros de toda la vida. Siempre con la misma exigencia profesión, con el mismo rigor en la información, aunque eso del rigor y la credibilidad les parezca ahora, a muchos, algo pasado de moda.

En nuestra web también enseñaremos vídeos y podrás enviar los tuyos si eres corresponsal, o si aspiras a serlo. O incluso si eres una persona normal y quieres mandarnos tu crónica, tu visión del mundo, para el videoblog de ‘Mi cámara y yo’. Pero no se equivoquen: tampoco seremos otro ‘youtube’. Somos lo que somos: corresponsales.

No importa que nos retrasemos: lo importante es salir. El Muro de Berlín caerá: doy mi palabra.  

una isla en el mar rojo

manosmuro

Darse la mano da fuerza: hacer una cadena humana es un recurso del débil que se siente fuerte, o del fuerte que no quiere parecer débil. Yo he formado parte de muchas cadenas, de día y de noche: con velas y con antorchas. En Berlín he rodado decenas de manifestaciones en protesta por el muro, rodeando los 192 kilómetros de la doble barrera de cemento armado que convertía Berlín Occidental en una ‘isla en el mar rojo’. A unos pasos de aquí, en el Checkpoint-Charly, abriendo los brazos para recibir a los que salían, vivíamos horas antes la euforia; el 10 por la mañana, era el momento de la emoción.

El grupo de occidentales que vemos encima del Muro, muestra su fuerza moral frente a los ‘vopos’ del otro lado, que todavía quieren mantener el orden: donde hay Muro, como aquí, bajo la Puerta de Brandemburgo, “no se puede pasar”. Lo manda la autoridad, que ya se sabe débil, pero que no lo puede reconocer. Es una de las imágenes que se nos han quedado en la retina y en el corazón de esos días en Berlín: los más hermosos de nuestra vida.

‘No news, good news’, es verdad. ‘Good news, no news”, también lo es. Pero aquella noche mágica del 9 de noviembre, viernes, la noticia jamás soñada era la que abría los telediarios. Había que estar allí, haciendo la foto o estrechándose la mano, dándose fuerza. Porque lo que vino después no fue tan fácil.

Han pasado 19 años y el foso Este-Oeste no se termina de cerrar. Pero los europeos hemos conseguido que nuestros hermanos del otro lado, abandonados a su suerte en toda Europa Central después de la victoria contra el nazismo, vuelvan a vivir juntos con nosotros, en la misma casa. Eso es lo importante: lo demás, no deja de ser Historia

del amor y los perdedores

Faltan 14 horas para nochevieja y hay cerca de 12 millones de personas en Los Angeles con un objetivo bastante claro: encontrar un beso a media noche. A Algunos ni les importa quién, pero hay otros que buscan una “chispa” especial, algo químico, un “plus” sentimental…aquello que cuando te rocen los labios te despegue del suelo. Estos tienen un nombre: perdedores. La búsqueda del amor, en sí, no deja de ser la historia de los perdedores. Normalmente cuando uno se lanza a encontrarlo suele caer derrotado una y otra vez, incluso cuando cree que ha vencido, cuando piensa que lo ha conseguido, no pasará mucho tiempo hasta que descubra que no es así. ¿O quizás, esta vez, sí?. 13 horas y 59 minutos para nochevieja y 12 millones de personas: una conexión no es tan complicada para algunos. Esta es la historia de dos de los del resto. Los enamoradizos son perdedores y optimistas, valientes e inseguros…como el que busca un beso a media noche. Por fin algo de cine independiente americano. Disfrutadla.

mátame ya, por favor

La noticia saltó ayer noche. Cinco de los acusados del 11S quieren declararse culpables de levar a cabo el mayor atentado de la historia de EEUU. Uno de ellos es de los que nos suenan: Jalid Sheij Mohamed, que sorprendió a la comisión militar que lleva su proceso, en Guantánamo, al renunciar a seguir defendiéndose, y a continuar con los recursos sobre la legalidad de las comisiones y de las pruebas obtenidas bajo tortura.

No aguanta más su mentira o no aguanta más la tortura continuada. Una de las dos lecturas. La que más os guste. Y todo esto a poco más de un mes de que  Barack Obama deje de ser “electo” para convertirse en “presidente” a secas ( ha anunciado acabar con  Guantánamo y trasladar los casos a tribunales estadounidenses).  Desde luego pretenden forzar y acelerar al gobierno.

Ahora, esto no acaba aqui. Esta decisión plantea un problema jurídico fundamental: ¿hace falta  un juicio a pesar de una declaración de culpabilidad?.

Ayer hubo audiencia previa. Y las familias de las victimas se acercaron a ver a los presuntos organizadores. A mirarlos y vieron como tres de los acusados renunciaban a sus abogados bajo la premisa de “No queremos seguir desperdiciando nuestro tiempo. No nos fiamos de ningún americano”.

Esperamos noticias

si el muro de berlín cayera esta noche

1. potsdamer platz

2. bernauer strasse

Me gusta decir que si el Muro de Berlín cayera esta noche, nosotros ya estaríamos allí. Yo era entonces la cara de Televisión Española en Alemania, en Bonn, pero habíamos desplegado un operativo en los dos berlines y por eso fuímos los primeros en llegar, incluso antes que los alemanes. He recuperado una de las ‘entradillas’ del 10 de noviembre de 1989, pocas horas después de que cayera el Muro. Con la ‘empanada’ de muchas horas sin dormir y la emoción de haber vivido la noche más hermosa de nuestras vidas, le pregunta al cámara (en alemán) si ve el muro (jo-sé-ma-ría, bitte!); luego insisto en si está viendo cómo pasa la gente (doing!); y por fin, si no está muy cerca la cámara (el gran angular me saca ‘monstruo’, con esas gafas ridículas, entonces de moda). En fin, en otro momento de la entradilla tenemos que volver a empezar porque estoy hablando en diagonal, mirando al micro. Cuando los corresponsales de televisión hacemos crónicas para el telediario, nuestro ‘speech’ no suele salirnos a la primera: hay que repetir (y repetir) y muchas veces grabamos auténticas burradas, que evidentemente nunca salen al aire. Es de libro, y forma parte del repertorio de anécdotas que cuentas en los másters de periodismo, el caso del colega que no consiguió mandar su crónica a tiempo en una cumbre europea, porque ni a tiros le salía la dichosa entradilla. Pero vamos a ver qué decíamos ayer: no hace falta señalar la emoción del momento: son las 10 y 12 minutos de la mañana y Berlín-Este se está quedando vacío: cientos de miles de alemanes del otros lado pisan por primer vez Berlín-Oeste en busca de su primer ‘picnic’ en libertad. (secuencia completa, aquí.)