en el filo de la noticia

52 x 4150 = 67

In [a] news on 07/02/2010 at 20:04

Por qué los españoles se dejan.

Este domingo El País ha dedicado un panegírico en su portada al calvario de ZP en las últimas semanas, en su sacrificio para asumir responsabilidades aunque eso le pueda costar perder el poder. El artículo, al que han dedicado un platoon de redactores de élite, recopiladores de confidencias de la Moncloa, de Ferraz y de los sindicatos UGT y CCOO, nos recuerda viejos tiempos. Que no nos engañen, se trata de un campaña de intoxicación para hacernos creer que estamos ante un esfuerzo coherente de alguien enterado, sensible, responsable. Alguien (ZP) que con sus acólitos está intentando salvar a España jubilándonos a los 67.

A mí me jubilaron, por cierto, a los 52. Eran otros tiempos, 2007, y había caja para gastar. La TVE que tenían, con profesionales experimentados, preparados, críticos, no era la tele que ellos querían para su proyecto. Había que descabezarla y descapitalizarla, echando a sus casas a 4.150 profesionales de toda la vida para sustituirlos yogurcitos mileuristas y más fáciles de controlar.

No hacía falta que la crisis se les viniera encima para que el ERE de RTVE significara un insulto al sentido común y un fraude encubierto a los ciudadanos que siguen pagando el 92 % a los que antes trabajaban y ahora nos lo tienen prohibido porque para eso nos pagan, para que no trabajemos, aunque tengamos el derecho constitucional de hacerlo. Pues si quieren la jubilación a los 67, imagino que deberán pagarnos un par de años más de ERE a unos cuantos cientos de ex trabajadores de RTVE. España, ¿puede?

Dejo que alguien que ha sufrido también el ERE termine por mí. Fermín Bocos, espléndido, lo resumía de esta manera esta semana en su blog: Es un sarcasmo que quien anuncia que tiene intención de alargar en dos años la edad de jubilación -hasta los 67 años- sea el mismo que tuvo la ocurrencia de jubilar a los 52 años y con el 92 por ciento del sueldo a miles de trabajadores de RTVE y contempló con pánfila indiferencia las prejubilaciones en edades similares de cientos de empleados de los grandes bancos o de Telefónica.

aventuras digitales

In [a] news on 06/02/2010 at 16:36

Me tienta la aventura digital. Siempre me han gustado las aventuras, nunca me ha parado el miedo al riesgo y lo practicado cuando la vida (y mis jefes) me lo ha permitido. Ahora no tengo jefes y estoy metido en un par de aventuras que aunque no den dinero (hoy) me garantizar estar donde hay que estar, siguiendo las nuevas tendencias de la profesión que practico (con pasión) desde hace más de medio siglo.

Me tientan (ahora) con una nueva aventura (digital): un periódico. Hacer una edición especial de una cabecera ya existente y consolidada. Para animarme, el editor de ese digital, dinámico e inteligente, me advierte que no se trata de ganar dinero, sino de tener presencia, de estar. No soy un hombre de negocios, aunque ahora dependa de mi olfato empresarial para no hundirme en la miseria. Pero no sé si voy a aceptar.

No se trataría de no ganar, se trata de perder dinero después de sembrar tus páginas digitales y tu inspiración con colores y sonidos que agobian y agotan que dejan unos céntimos si el visitante caritativo hace clic en alguno de esos anuncios. Por eso yo visito y leo pocos digitales, aunque acepto que son el futuro. Pero habrá que buscar fórmulas menos agresivas, y más rentables. Entretanto, confieso que me lo sigo pensando.

con el agua al cuello

In [a] news on 29/01/2010 at 17:48

Grecia preocupa. Su economía está por los suelos y nos podemos hundir con ella. La zona euro puede sufrir gravemente por un efecto dominó en las finanzas europeas. El endeudamiento espectacular de Grecia, situado en el 113 %, y su creciente insolvencia, estarán en el centro de la próxima reunión de ministros de Economía y Finanzas. A ver qué nos dicen. A los españoles y a los italianos también, porque el déficit de los italianos es aún mayor que el de Grecia mientras el de España es la mitad, un 54 %. Pero el Club Med vuelve a dar dolores de cabeza. En ese club de los endeudados hasta las cejas también hay que meter a Portugal, un 77 % y a Irlanda, otrora joya de la corona del éxito económico de la Europa del euro, que es ahora el país más endeudado de Europa, con 118 % de deudas de Estado sobre su riqueza nacional.

Un crack de eurolandia es algo que algunos (muchos) no descartan, aunque aparezca como algo remoto. Nos jugamos mucho, especialmente ahora que aún no hemos salido de la crisis y nos puede agravar una situación ya especialmente delicada por índices de paro que tiene agarrado por el pescuezo a gobiernos como el de Rodríguez Zapatero.

Se llega a hablar de que los peligros de una zona euro en la que los países del Sur pusieran en peligro las economías de los demás podría provocar que algunos quisieran abandonar la zona euro, lo que implicaría para el que lo hiciese una expulsión de la Unión Europea. Así de grave es la situación y así de grave el dilema que tenemos por delante si no se acierta a estabilizar la situación que ha vuelto a traer pesimismo a los mercados.

Los analistas del FMI evocan el caso de Argentina (¿se acuerdan de aquellos tiempos del corralito y del crack de los bancos?) para explicar lo que podría pasar en la zona euro. Grecia es quien más preocupa porque no tiene una economía creíble detrás y porque el maquillaje de las estadísticas, piensa la Bruselas, puede esconder cualquier cosa debajo de la alfombra. Alemania ha advertido que esta vez sus contribuyentes no pagarán las consecuencias del saco roto de los demás.